Para el docente

Según Pottier, el sustantivo modal del enunciado es : ¿El maestro lo sabe? Sí. El sí puede constituir morfema de énfasis: El maestro sí lo sabe o El maestro sí que lo sabe.

El sí y el sí que, solo tienen valor enfático o de refuerzo y el morfo Ø es el que indica gramaticalmente la afirmación.

Las oraciones enunciativas negativas, como su nombre lo indica, señalan la disconformidad objetiva del sujeto con el predicado. La negación tiene el índice no u otra marca negativa: ¿El maestro lo sabe? No.

El sustituto modal del enunciado es no. En nuestra lengua el no sí se identifica como la marca negativa: El maestro no lo sabe.

 

La negación se logra, en términos generales, por medio del adverbio no que afecta la oración en toda su totalidad.

Este adverbio siempre va delante del predicado. En caso de que existiera otra partícula negativa que apareciera como única, ocupará el lugar que pudiera ocupar el no: delante del predicado.

Las partículas negativas de refuerzo de la negación, le dan un sentido absoluto que no tienen en su presencia. No es lo mismo decir : No lo he dicho que No lo he dicho nunca.

Existen palabras negativas que funcionan como simples refuerzos: jamás, nadie, nunca, ninguno.

Han tomado sentido negativo, bien por sí solas o como refuerzo de la negación, algunas expresiones como: en mi vida, en todo el día, en toda la noche, en absoluto, etc.

Otros sustantivos funcionan como refuerzo negativo por significar cosas de poco valor como: bledo, comino, pepino.

En español dos negaciones no afirman cuando una de ellas precede al verbo. Solo esto sucede en el caso de una partícula negativa seguida de una palabra con prefijo privativo, o con preposición que indique negación: Lo hizo no sin dificultad. (Lo hizo con dificultad)

En este caso hay una neutralización de la negación.

Según Pérez- Rioja, en nuestra lengua, la negación ofrece un peculiar sentido redundante, así el adverbio no en su uso expletivo puede usarse combinado en su frase con palabras negativas como ninguno, nadie, nada y otras. Esto no es más que lo señalado anteriormente como refuerzo de la negación, que es en definitiva negar dos veces.

 

Importante

Este autor señala un esquema de oraciones negativas que pueden facilitar su estudio y comprensión:

-Adverbio no + predicado verbal: Los maestros no llegaron tarde.

-Adverbio no + predicado verbal + otras palabras negativas: Los maestros no llegaron nunca tarde.

-Palabra o expresión negativa + predicado: si la palabra o expresión negativa precede al predicado, no se emplea el adverbio: En mi vida he llegado tarde.

-Adverbio no + palabra negativa + predicado. Supone una afirmación limitada o restringida que rebaja una negación sin suprimirla del todo:

No poco has luchado en la vida. ( Has luchado bastante)

No sin esfuerzo logró el triunfo. (Con esfuerzo logró el triunfo)

A esto Gili y Gaya le llama neutralización o carácter eufemístico. Solo es posible analizarlas recurriendo a las contradicciones objetivas existentes fuera del juicio. Constituye una contradicción: diferencia – identidad.

Algunas oraciones afirmativas en cuanto a la forma, se acercan a las negativas por su contenido. Vienen a ser el límite entre las afirmativas y las negativas. Se caracterizan por las expresiones apenas si, casi, por poco, etcétera:

Apenas si lo conozco.

Casi ha terminado.

Por poco me olvido.

Pérez-Rioja les llama locuciones retrictivas.

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