Tamaño letra:

TU ALMA ES TU SEDA

martí y maría 1

(De Cabo Haitiano a Cubaeduca)

Doble celebración, dos nacimientos:  el apóstol de la independencia cubana, justo 161 eneros y Cubaeduca, un lustro en tiempos de tecnología.

Del epistolario martiano se ha seleccionado, para este homenaje, una de las cartas que escribiera a su entrañable María Mantilla. Es esta un compendio de incalculable valor ético que trasciende a nuestros jóvenes y adolescentes por abordar valores muy significativos en el crecimiento personal de la generación de cubanos que estamos formando como continuadores y fieles defensores de las conquistas de la Revolución.

Proponemos en esta ocasión una lectura diferente, de manera que se siembren en los lectores la responsabilidad, la laboriosidad, la honestidad, el gusto estético entre otros valores dentro del proceso de transformaciones que vive nuestra sociedad.

 

¿Qué escribiría Martí a su María en momentos tan difíciles de su vida?

¿Pudiera el mensaje de esta carta ser captado solo por su destinataria?

¿En qué medida los jóvenes de hoy pudieran materializar este mensaje?

Para su mejor comprensión se ha fragmentado la carta en partes lógicas de acuerdo con las ideas que se desarrollan en cada una, con una actividad de comprobación de la lectura.

Se recomienda: primero una lectura íntegra de la carta para captar su contenido global; después, una lectura según los fragmentos y las ideas que en ellos se resume para responder la actividad que se oriente y la búsqueda de informaciones para esclarecer cualquier duda: una lectura inteligente. Por último una lectura completa nuevamente para responder las interrogantes con las que inició la lectura y el comentario oral y escrito de la lectura final.

 ¿Qué escribiría Martí a su María en momentos tan difíciles de su vida?

¿Pudiera el mensaje de esta carta ser captado solo por su destinataria?

¿En qué medida los jóvenes de hoy pudieran materializar este mensaje?

Para su mejor comprensión se ha fragmentado la carta en partes lógicas de acuerdo con las ideas que se desarrollan en cada una, con una actividad de comprobación de la lectura.

Se recomienda: primero una lectura íntegra de la carta para captar su contenido global; después, una lectura según los fragmentos y las ideas que en ellos se resume para responder la actividad que se oriente y la búsqueda de informaciones para esclarecer cualquier duda: una lectura inteligente. Por último una lectura completa nuevamente para responder las interrogantes con las que inició la lectura y el comentario oral y escrito de la lectura final.

¿En qué piensa mi hijita?

A mi María
Y mi hijita ¿qué hace allá en el Norte, tan lejos? ¿Piensa en la verdad del mundo, en saber, en querer, -en saber para poder querer-, querer con la voluntad, y querer con el cariño? ¿Se sienta, amorosa, junto a su madre triste? ¿Se prepara a la vida, para ser igual osuperior a los que vengan luego, cuando sea mujer, a hablarle de amores,-a llevársela a lo desconocido, o a la desgracia, con el engaño de unas cuantas palabras simpáticas, o de una figura simpática? ¿Piensa en el trabajo libre y virtuoso, para que la deseen los hombres buenos, para que la respeten los malos  y para no tener que vender la libertad de su corazón y su hermosura por la mesa y por el vestido? Eso  es lo que las mujeres esclavas, esclavas por su ignorancia y su incapacidad de valerse,-llaman en el mundo “amor”. Es grande, amor; pero no es eso. Yo amo a mi hijita. Quien no la ame así, no la ama. Amor es delicadeza, esperanza fina, merecimiento, y respeto.- ¿En qué piensa mi hijita? ¿Piensa en mí?

1-De acuerdo con lo expresado en el fragmento, las interrogantes responden a la intención de Martí de:

- Llamar la atención de la niña por su conducta.

- Valorar el amor de la niña.

- Estimular la reflexión ante el conocimiento, el amor y el trabajo.

2-¿Qué sentimientos de Martí se advierten en este fragmento:

- Tristeza

- Ternura

-Admiración

 

Elévate, pensando y trabajando

Aquí estoy en Cabo Haitiano; cuando no debía estar aquí. Creí no tener modo de escribirte en mucho tiempo y te estoy escribiendo. Hoy vuelvo a viajar, y te estoy otra vez diciendo adiós. Cuando alguien me es bueno, y bueno a Cuba, le enseño tu retrato. Mi anhelo es que vivan muy juntas tu madre y ustedes, y que pases por la vida pura y buena. Espérame mientras sepas que yo viva. Conocerás el mundo antes de darte a él. Elévate, pensando y trabajando. ¿Quieres ver como pienso en ti, en ti y en Carmita? Todo me es razón de hablar de ti, el piano que oigo, el libro que veo, el periódico que llega. Aquí te mando, en una hoja verde el anuncio del periódico francés a que te suscribió Dellundé, El Harper´s Young People no lo leíste, pero no era culpa tuya, sino del periódico, que traía cosas muy inventadas, que no se sienten, ni se ven, y más palabras de las precisas. Este Petit francais es claro y útil. Leélo, y luego enseñarás. Enseñar,  es crecer. – Y por el correo te mando  dos libros, y con ellos una tarea, que harás, si me quieres; y no harás si no me quieres. –Así cuando esté en pena, sentiré como una mano en el hombro, o como mi cariño en la frente, o como las sonrisas con que me entendías y consolabas; -y será que estás trabajando en la tarea, y pensando en mí.

Poner el libro en buen español.
Un libro es L´Histoire Générale, un libro muy corto, donde está muy bien contada, y en lenguaje fácil y limpio, toda la historia del mundo, desde los tiempos  más viejos, hasta lo que piensan e inventan hoy los hombres. Son 180 sus páginas: yo quiero que tú traduzcas, en invierno o en verano, una página por día; pero traducida de modo que la entiendas, y de que la puedan entender los demás, porque mi deseo es que este libro de historia quede puesto por ti en buen español, de manera que se pueda imprimir, como libro de vender, a la vez que te sirva, a Carmita y a ti, para entender, entero y corto el movimiento del mundo, y poderlo enseñar. Tendrás, pues, que traducir el texto todo, con el resumen que va al fin de cada capítulo, y las preguntas que están al pie de cada página; pero como éstas son para ayudar al que lee a recordar lo que ha leído, y ayudar al maestro a preguntar , tú las traducirás de modo  que al pie de cada página escrita sólo vayan las preguntas que correspondan a esa página. El resumen lo traduces al acabar cada capítulo. –La traducción ha de ser natural, para que parezca como si el libro hubiese sido escrito en la lengua a que lo traduces, que en eso se conocen las buenas traducciones. En francés hay muchas palabras que no son necesarias en español. Se dice,- tú sabes-il est, cuando no hay él ninguno; sino para acompañar a est, porque en francés el verbo no va solo: y en español, la repetición de esas palabras de persona, del yo y él y nosotros y ellos, -delante del verbo, ni es necesaria.  Es bueno que al mismo tiempo que traduzcas,- aunque no por supuesto a la misma hora,-leas un libro escrito en castellano útil y sencillo, para que tengas en el oído y en el pensamiento la lengua en que escribes. Yo no recuerdo, entre los que tú puedes tener a mano, ningún libro escrito en este español simple y puro. Yo quise escribir así en La Edad de Oro; para que los niños me entendiesen, y el lenguaje tuviera sentido y música. Tal vez debas leer, mientras estés traduciendo, La Edad de Oro. –El francés de L´ Histoire Générale es conciso y directo, como yo quiero que sea el castellano de tu traducción; de modo que debes imitarlo al traducir, y procurar usar sus mismas palabras, excepto cuando el modo de decir francés, cuando la frase francesa, sea diferente en castellano.-Tengo, por ejemplo, en la página 19, en el párrafo No. 6, esta frase delante de mí: “Les Grecs ont les premiers cherché á se rendre compte des choses du monde”.-Por supuesto que no puedo traducir la frase así, palabra por palabra.- “Los griegos han los primeros buscado a darse cuenta de las cosas del mundo”, -porque eso no tiene sentido en español. Yo traduciría: “Los griegos fueron los primeros que trataron de entender las cosas del mundo”. Si digo: “Los griegos han tratado los primeros”, diré mal, porque no es español eso. Si sigo diciendo “de darse cuenta”, digo mal también, porque eso tampoco es español. Ve, pues,  el cuidado con que hay que traducir, para que la traducción pueda entenderse y resulte elegante,-y para que el libro no quede, como tantos libros traducidos en la misma lengua extraña en que estaba.- Y el libro te entretendrá, sobre todo  cuando llegues a los tiempos en que vivieron los personajes de que hablan los versos y las óperas. Es imposible entender una ópera bien, -o la romanza de Hildegonda, por ejemplo, -si no se conocen los sucesos de la historia que la ópera cuenta, y  si no se sabe quién es Hildegonda, y dónde y cuándo vivió, y qué hizo.- Tu música no es así, mi María, sino la música que entiende y siente. –Estudia, mi María,-trabaja, y espérame.

Y cuando tengas bien traducida  L´ Histoire Générale, en letra clara, a renglones iguales y páginas de buen margen, nobles y limpias ¿cómo no habrá quien imprima, -y venda para ti, venda para tu casa,-este texto claro y completo de la historia del hombre, mejor y más atractivo y ameno, que todos los libros de enseñar historia que hay en castellano? La página al día, pues: mi hijita querida. Aprende de mí. Tengo la vida a un lado de la mesa, y la muerte a otro, y mi pueblo a las espaldas:-y ve cuántas páginas te escribo.

Quien tiene mucho adentro necesita poco afuera.
El otro libro es para leer y enseñar: es un libro de 300 páginas, ayudado de dibujos, en que está, María mía, lo mejor –y todo lo cierto- de lo que se sabe de la naturaleza ahora. Ya tú leíste, o Carmita leyó antes que tú, las Cartillas de Appleton. Pues este libro es mucho mejor,-más corto, más alegre, más lleno, de lenguaje más claro, escrito todo como que se lo ve. Lee el último capítulo, La Physiologie Végétale, -la vida de las plantas, y verás qué historia tan poética  y tan interesante. Yo la leo, y la vuelvo a leer, y siempre me parece nueva. Leo pocos versos, porque casi todos son artificiales o exagerados, y dicen en lengua forzada falsos sentimientos, o sentimientos sin fuerza ni honradez, mal copiados de los que los sintieron de verdad. Donde yo encuentro poesía mayor es en los libros de ciencia, en la vida del mundo, en el orden del mundo, en el fondo del mar, en la verdad y música del árbol, y su fuerza y amores, en lo alto del cielo, con sus familias de estrellas, -y en la unidad del universo, que encierra tantas cosas diferentes, y es todo uno, y reposa en la luz de la noche del trabajo productivo del día. Es hermoso, asomarse a un colgadizo, y ver vivir al mundo: verlo nacer, crecer, cambiar, mejorar, y aprender en esa majestad continua el gusto de la verdad, y el desdén de la riqueza y la soberbia a que se sacrifica; y lo sacrifica todo, la gente inferior e inútil. Es como la elegancia, mi María, que está en el buen gusto, y no en el costo. La elegancia del vestido,-la grande y verdadera,-está en la altivez y fortaleza del alma. Un alma honrada, inteligente y libre, da al cuerpo más elegancia, y más poderío a la mujer, que las modas más ricas de las tiendas. Mucha tienda, poca alma. Quien tiene mucho adentro, necesita poco afuera. Quien lleva mucho afuera, tiene poco adentro, y quiere disimular lo poco. Quien siente su belleza, la belleza interior, no busca afuera belleza prestada:  se sabe hermosa, y la belleza echa luz. Procurará mostrarse alegre, y agradable a los ojos, porque es deber humano causar placer en vez de pena, y quien conoce la bellezala respeta y cuida en los demás y en sí. Pero no pondrá en un jarrón de China un jazmín: pondrá el jazmín, solo y ligero, en un cristal de agua clara. Esa es la elegancia verdadera: que el vaso no sea más que la flor. Y esa naturalidad, y verdadero modo de vivir, con piedad para los vanos y pomposos, se aprende con encanto en la historia de las criaturas de la tierra. –Lean tú y Carmita el libro de Paul Bert- a los dos o tres meses, vuelvan a leerlo; léanlo otra vez, y ténganlo cerca siempre, para una página u otra, en las horas perdidas. Así si serán maestras, contando esos cuentos verdaderos a sus discípulas, en vez de tanto quebrado y tanto decimal, y tanto nombre inútil de cabo y de río, que se ha de enseñar sobre el mapa como de casualidad, para ir a buscar el país de que se cuenta el cuento, o donde vivió el hombre de que habla la historia. Y cuentas pocas, sobre la pizarra, y no todos los días. Que las discípulas amen la escuela, y aprendan en ella cosas agradables y útiles.

Tu alma es tu seda.
Porque ya  yo las veo este invierno, a ti y a Carmita, sentadas en su escuela, de 9 a 1 del día, trabajando las dos a la vez, si las niñas son de edades desiguales, y hay que hacer dos grupos, o trabajando una después de otra, con una clase igual para todas. Tú podías enseñar piano y lectura, y español tal vez, después de leerlo un poco más: -y Carmita una clase nueva de deletreo y composición a la vez, que sería la clase de gramática, enseñada toda en las pizarras, al dictado y luego escribiendo lo dictado en el pizarrón, vigilando por que las niñas corrijan sus errores, -y una clase de geografía, que fuese más geografía física que de nombres, enseñando cómo está hecha la tierra, y lo que alrededor la ayuda a ser, y de la otra geografía, las grandes divisiones, y ésas bien, sin mucha menudencia, ni  demasiados detalles yankees, -y una clase de ciencias, que sería una conversación deCarmita, como un cuentode veras, en el orden en que está el libro de Paul Bert, puede entenderlo bienya, y si no, en el que mejor pueda idear, con lo que sabe de las cartillas, y la ayuda de lo que Paul Bert entienda, y astronomía.para esa clase le ayudarían mucho un libro de Arabella Buckley, que se llama The Fairy-Land of Science, y los libros de John Lubbock, y sobre todo dos, Fruits, Flowers and leaves, y  Ants, Bees, and Wasps. Imagínate a Carmita contando a las niñas las amistades de las abejas y las flores, y las coqueterías de la flor con la abeja, y la inteligencia de las hojas, que duermen y quieren y se defienden, y las visitas y los viajes de las estrellas, y las casas de las hormigas. Libros pocos, y continuo hablar.-Para historia, tal vez sean aún muy nuevas las niñas. Y el viernes, una clase de muñecas, -de cortar y coser trajes para muñecas, y repaso de música, y clase larga de escritura, y una clase de dibujo. –Principien con dos, con tres, con cuatro niñas. Las demás vendrán. En cuanto sepan de esa escuela alegre y útil, y en inglés, los que tengan en otra escuela hijos, se los mandan allí: y si son de nuestra gente, les enseñan para más halago, en una clase de lectura explicada-explicando el sentido de las palabras-el español: no más gramática que esa: la gramática la va descubriendo el niño en lo que lee y oye, y ésa es la única que le sirve. -¿Y si tú te esforzaras, y pudieras enseñar francés como te lo enseñé yo a ti, traduciendo de libros naturales y agradables? Si yo estuviera donde tú no me pudieras ver, o donde ya fuera imposible la vuelta, sería orgullo grande el mío y alegría grande, si te viera desde allí, sentada, con tu cabecita de luz, entre las niñas que irían así saliendo de tu alma, -sentada, libre del mundo, en el trabajo independiente, .Ensáyense en verano: empiecen en invierno. Pasa, callada, por entre la gente vanidosa. Tu alma es tu seda. Envuelve a tu madre, y mímala, porque es grande honor haber venido de esa mujer al mundo. Que cuando mires dentro de ti, y de lo que haces, te encuentres como la tierra por la mañana, bañada de luz. Siéntete limpia y ligera, como la luz. Deja a otras el mundo frívolo: tú vales más. Sonríe, y pasa. Y si no me vuelves a ver, haz como el chiquitín cuando el entierro de Frank Sorzano: pon un libro, el libro que te pido, -sobre la sepultura. O sobre tu pecho, porque ahí estaré enterrado yo si muero donde no lo sepan los hombres.- Trabaja. Un beso. Y espérame.

Tu
               Martí
                               Cabo Haitiano, 9 de abril, 1895.

 Para que tu alma sea tu seda…
1-      Imparte una clase de la materia que más te agrade. Pide a un maestro o cualquier adulto que te auxilie en la planificación de la clase. Puedes pensarla para ser impartida en el laboratorio de computación, dentro del salón de clases en cualquier otro lugar, según tus intereses.

2-      Lee un libro y participa en un taller literario donde expongas, apoyándote en una presentación electrónica, las ideas fundamentales del libro leído.

3-      Escribe, en un documento Word, la carta que enviarías a otro joven, a partir de las ideas que desarrolla Martí en la carta a María Mantilla.

4-      Traduce una página de un libro en inglés. Sigue las indicaciones que al respecto ofrece Martí.

5-      Forma un grupo y bajo la guía de un adulto recupera un espacio de tu comunidad para el disfrute de niños, jóvenes y ancianos de la localidad. Puede ser un parque, un local vacío, una esquina convertida en basurero, tu aula, entre otros espacios.

6-      Forma un grupo “amigos de la naturaleza” y siembra un árbol, plantas medicinales, flores, etc.

7-      Dibuja cómo imaginas la sociedad para la que te estás formando y de la que serás parte importante.

8-      Organiza un desfile de modas que represente tu barrio o localidad.

9-      Organiza un amigo secreto que se intercambie postales un día señalado para el grupo.(fin de curso o de período, día del estudiante, día del amor y la amistad)

Puedes escoger una de esas propuestas e incorporarla a tu quehacer. El resultado lo puedes enviar a contacto @cubaeduca.cu y será publicado en nuestras páginas.