La novela. Alejo Carpentier. El reino de este mundo
Alejo Carpentier. Un escritor universal.
Por: Ivonne González Marchante
Alejo Carpentier fue un hombre de vasta cultura. En ello influyó mucho el hecho de haber nacido de una pareja donde el padre era un arquitecto francés y su madre una rusa, pero de educación francesa. Su infancia fue muy feliz. « Recuerdo -explica el escritor- gente extraordinaria, como unos negros que me contaban historias que habían recogido de sus antepasados. En particular Viaje a la semilla es el resultado de aquellos años. Creo que algunas de mis ideas actuales, de mis puntos de vista filosóficos o políticos deben mucho a esos años antepasados, de vida en común con los hombres del campo, que podían ser analfabetos, pero que me enseñaron algunas de las cosas esenciales de la vida: el respeto de ciertos valores humanos y una visión algo maniqueísta de lo que es el bien y de lo que es mal." |
En su formación va a influir de manera decisiva su padre, al poner a su disposición los libros de su biblioteca. Desde muy pequeño Carpentier será un lector voraz de Balzac, Zola, Flaubert y, sobre todo, de la literatura española, que era la pasión de su padre.
« Me hablaba -recuerda- con entusiasmo de Galdós; entusiasmo que nunca compartí y que sigo sin compartir, a pesar de mis muchos esfuerzos por releerlo, con la mejor voluntad siempre de admirar lo que me decepciona; de Azorín a quien siempre consideré un literato para cromos de almanaque; de Valle-Inclán al que cada día encuentro mejor y más moderno, sobre todo en la extraordinaria Guerra carlista y en las portentosas Divinas palabras, y Pío Baroja, de quien puedo decir, y son pocos quienes puedan hacerlo, que he leído su obra casi en su totalidad ».
Pero también leía a Dumas, a Julio Verne y a Salgari, al que prefería por ser menos didáctico y menos laborioso en sus planteamientos.
Esta precocidad de lecturas fue en gran parte consecuencia de una tendencia al asma, enfermedad que Carpentier padeció durante mucho tiempo. Ellas despertaron su pasión por escribir: a los quince años bajo la influencia de Flaubert y de Eça de Queiroz, viaja con la familia a París y tiene la oportunidad de comenzar sus estudios de música, momento que repercutiría notablemente es su posterior producción literaria. A su regreso comienza a trabajar como periodista, pero por sus actividades en la lucha antimachadista es encarcelado y en 1928 se exilia en Francia, cuando vuelve a su patria se dedica entonces a trabajar en la radio y a seguir importantes investigaciones sobre la música popular cubana.
La década de 1920 en Cuba es de agudas luchas políticas, fue un etapa de renovación en la cultura cubana, en la cual penetran las influencias de las vanguardis en las artes plásticas, la música y la literatura. Esto da lugar a la obra de importantes artistas plásticos como Amelia Peláez, Carlos Enrique y Wifredo Lam. El objetivo de Carpentier en este momento es que en Cuba se conociera todo lo que estaba sucediendo en nutrieran los artistas cubanos sobre el tema de las Vanguardias
Carpentier fue también musicólogo, de hecho es el autor de La música en Cuba, el mejor libro de la historia musical de la isla. Fue un impulsor de toda la renovación musical de la época era amigo de Amadeus Roldán y Alejandro García Caturla, dos grandes músicos cubanos que incorporaron elementos del legado africano a la música de concierto, con la óptica de la vanguardia musical en ese momento.
Hizo viajes a México y Haití donde se interesa por las historias de revueltas de esclavos en el siglo XVII. Vive entonces en Caracas hasta 1959, año en que por el Triunfo de la Revolución Cubana regresa feliz a su Isla, donde desempeña varios cargos. Funda la Editorial Nacional de Cuba donde realizó un admirable trabajo, pero mientras lo realiza se aleja de su vida de escritor, a la que vuelve cuando es designado como funcionario diplomático en Francia, país en que muere en 1980.

En la obra y Los pasos perdidos (1953), se considera que es su obra maestra, El siglo de las luces, El recurso del método, Concierto barroco, La consagración de la primavera y El arpa y la sombra y su libro de relatos Guerra del tiempo.
Hay elementos que no podemos dejar de mencionar cuando hablamos de la obra de este escritor:
•Los momentos históricos y sociales que vive Carpentier como escritor comprometido con su trabajo y los grandes problemas sociales y políticos de su tiempo.
• La evolución de su obra: sus acercamientos al surrealismo y su posterior estudio de la realidad histórica, social y cultural de nuestra América en especial del mundo antillano.
• Su inmensa cultura musical, arquitectónica y plástica.
Estos elementos hacen que su obra haya sido de las más encumbradas del siglo XX, donde proliferaba rápidamente una narrativa latinoamericana, que se convertiría en asombro de todo el mundo. Imagina que la obra Centenario de su natalicio ha sido objeto de grandes celebraciones a nivel internacional. Hoy se honra su nombre con la Fundación Alejo Carpentier.

Definición de Alejo Carpentier sobre lo real maravilloso americano.
Lo maravilloso, en nuestras tierras, es consecuencia directa de lo real y ese elemento maravilloso, no fantástico. Se basa en mitos, leyendas y el rito Vodú, en los que se afianzan las masas populares para luchar contra un destino adverso.
En su visita a Haití, México y Venezuela, al enfrentarse el escritor con lo cotidiano y con la mitología popular, tuvo la oportunidad de confirmar su tesis sobre lo real maravilloso. Después de escribir la novela El reino de este mundo dijo:
« A cada paso hallaba lo real maravilloso: pero esa presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de nuestra América entera »
En el prólogo a esta novela definiría el concepto de lo real-maravilloso americano:
Para empezar la sensación de maravilloso presupone una fe.
(...) « pensaba, además, que esa presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de la América entera , donde todavía no se ha terminado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra a cada paso en las vidas de los hombres que inscribieron fechas en la historia del Continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa, hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de Azurduy »."
Así define Carpentier que lo maravilloso parte de una existencia real y que el escritor de estas tierras no requiere de invenciones fantásticas, sino que debe apoyarse en su historia, sus tradiciones y su naturaleza.
Plantea la necesidad de rescatar a través de la literatura las circunstancias que rodean y condicionan la vida del hombre caribeño: sus creencias, costumbres, hábitos alimentarios y lo típico en sentido general.
En América lo real maravilloso es posible por las coincidencias cronológicas, esto quiere decir que hay indios que viven en la Comunidad de Piedra, mientras existen otras ciudades como Buenos Aires donde hay gran desarrollo social. Esta es una tierra de encuentros, por lo que da la posibilidad de que vivan diversidad de personas, de todos los lugares.
El reino de este mundo es una novela que recoge magníficamente la revolución de esclavos en Haití. Inserta sus personajes en un marco ambiental que va más allá de la realidad, ilustra el sincretismo manifiesto en la religión de los negros, pero también la sensibilidad, la esencia misma y las esperanzas de estos hombres. Representa el insólito rito del Vodú, que con tanta intensidad viven sus adeptos, lo disfrutan casi bajo el éxtasis de una orgía sangrienta de animales, cantan himnos mágicos, danzan desesperadamente y recurren a lo onírico para que su magia cobre fuerzas y que los dioses negros los favorezcan en sus milagros.
La estructura de la obra es en cuatro partes que presentan los tres ciclos principales o exponentes del sincretismo racial del pueblo:
• Los colonos franceses.
• Henri Chistopher.
• Los mulatos agrimensores.
Representa los años sesenta del siglo XVIII hasta los años veinte del siglo XIX, vistos dentro del marco de la vida de un solo hombre.
En la obra se nos presenta Ti Noel, un esclavo de Santo Domingo que trabaja para Monsieur Lenormand de Mezy, colono francés que tiene una hacienda donde trabaja otro esclavo: Mackandal, protagonista de la revuelta de los esclavos y que enalteció la religión vodú con sus transformaciones. Ti Noel es un negro de ínfima condición social que transita por los momentos de la historia de la Revolución Haitiana en su lucha contra el reino del tirano Henri Christophe.
Carpentier trabaja en su novela con personajes históricos e imaginarios y estos últimos son los protagonistas, como es el caso de Ti Noel. Este es el personaje principal de la novela, el que, inicialmente, es un personaje pasivo, sin una comprensión plena de los hechos que protagoniza, pero que llegado el momento se dicide a luchar por su pueblo. Él es el hilo conductor de la obra. Es imaginario y que sirve como enlace en la novela, no es sólo un recurso del novelista para el desarrollo de la trama, sino también reviste un valor simbólico dentro de ella.
Esta novela es una gran reflexión sobre el hombre, el sentido de sus luchas.
Es muy importante en esta novela la presencia del personaje de Mackandal, ya que es un personaje que realmente existió y que puso bien en alto la religión vodú: el mítico Mackandal, que con sus poderes licantrópicos se metaforseaba en diversos animales. Así el negro mandinga ayudaba a sus hermanos que con tanta devoción y confianza reclamaban sus milagros.
Mackandal fue para ellos un líder al que los esclavos admiraban con fanatismo enfermizo, hasta el punto de idealizarlo y creer que podía transformarse en las cosas más extrañas e inauditas que hiperbolizaban sus poderes. Este muere en la hoguera, sin embargo, el pueblo haitiano se mantiene alegre porque este seguirá viviendo en sus continuas metamorfosis.
Dotado en el poder de transformarse en animal de pezuñas, en ave, en pez o insecto, Mackandal visitaba continuamente las haciendas de la Llanura:
"« Sin embargo, los esclavos se mostraban de un desafiante buen humor. Nunca habían golpeado sus tambores con más ímpetu los encargados de ritmar el apisonamiento del maíz o el corte de las cañas. De noche, en sus barracas y viviendas, los negros se comunicaban, con gran regocijo, las más raras noticias: una iguana verde se había calentado el lomo en el techo del secadero de tabaco; alguien había visto volar, a medio día, una mariposa nocturna; todos sabían que la iguana verde, la mariposa nocturna, el perro desconocido, el alcatraz inverosímil, no eran sino simples disfraces. »
« De metamorfosis en metamorfosis, el manco estaba en todas partes, habiendo recobrado su integridad corpórea al vestir trajes de animales. Con alas un día, con agallas al otro, galopando o reptando, se había adueñado del curso de los ríos subterráneos, de las cavernas de la costa, de las copas de los árboles, y reinaba ya sobre la isla entera. Ahora, sus poderes eran ilimitados. Lo mismo podía cubrir una yegua que descansar en el frescor de un aljibe, posarse en las ramas ligeras de un aromo o colarse por el ojo de una cerradura. Los perros no le ladraban; mudaba de sombra según le conviniera. Por obra suya, una negra parió un niño con cara de jabalí. De noche solía aparecerse en los caminos bajo el pelo de un chivo negro con ascuas en los cuernos. Un día daría la señal del gran levantamiento, y los Señores de Allá, encabezados por Damballah, por el Amo de los Caminos y por Ogún de los Hierros, traerían el rayo y el trueno, para desencadenar el ciclón que completaría la obra de los hombres. En esa gran hora decía Ti Noel la sangre de los blancos correría hasta los arroyos, donde los Loas, ebrios de júbilo, la beberían de bruces, hasta llenarse los pulmones »."
Hay muchos otros personajes en la novela y que están allí para engrandecerla y matizarla: esclavos y también colonos franceses; por ejemplo Monsieur Lenormand de Mezu, representante típico de los esclavistas franceses que explotan las riquezas de Haití en beneficio propio y el propio Henri Christophe, traidor al pueblo que en un momento estuvo orgullosos de servir a un rey de su misma raza y religión y que es a su vez traicionado por lo dioses cristianos.
Esta liturgia fue también parte de su culto, de su creencia y de lo real maravilloso que es al mismo tiempo la realidad del universo caribeño. La abundancia y la variedad de tradiciones culturales de nuestros pueblos y la riqueza cultural que ellos contienen.
A través de la impresionante cultura haitiana Carpentier aprovecha para hacer llegar a todos los hijos del Caribe, pertenecientes a todas y a cada una de las religiones que profesan los hombres "que su grandeza está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas. En el reino de los cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin términos, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de tareas, hermoso dentro de sus miserias."
¿Qué elementos corresponden a la realidad y cuáles a la ficción?
En esta novela es imprescindible hacer una aclaración sobre los elementos ficticios y reales y cómo se manifiestan. De hecho debes recordar que Mackandal fue un personaje histórico real, pero a su vez se nos presenta en la obra con particularidades ficticias.
Lo real está en todo lo relacionado con la naturaleza, la sociedad y el hombre de estas tierras, que por ser tan insólito y extraordinario adquiere una dimensión diferente para quien viva al margen de esa realidad. Su huella se observa en la religión, en la danza, en la música, en los hechizos y los misterios de la sociedad. Son parte de la realidad en la obra: África, Haití, los negros esclavos y los mulatos libres. A esta se le adiciona la realidad rechazada: Europa con sus orquestas de cámara, los colonos blancos con su religión católica y sus costumbres foráneas y los negros y mulatos con influencias europeas. Hay varios ejemplos que lo demuestran:
• Las transformaciones o licantropías: las creencias de los esclavos en los poderes licantrópicos de Mackandal y en sus supuestas transformaciones en animales de varios tipos.
La ficción: En el Capítulo II Mackandal es apresado y quemado vivo delante de los negros, quienes imbuidos de la fe colectiva creyeron ver el cuerpo volando sobre sus cabezas.
Esto demuestra la ficción en su alto vuelo en la novela, además el mismo decursar del tiempo hace que la obra de este escritor se base en el anhelo de destruir el tiempo, pero en realidad lo que secretamente desea es que el tiempo se cumpla, que el tiempo cese por medio de su propia extenuación, que todas las etapas se desarrollen como modo de que el tiempo se detenga. Lo que finalmente le importa es haber descubierto una dimensión esencial del hombre: la historia que aprisiona, la tendencia a huir de ese presente de esclavo, el uso de la imaginación como modo de escape y la creación de la Historia en esta búsqueda, que se va trocando en desengaño y cae en la traición, la segunda pérdida del Paraíso, estructura que se repite de una a otra época, ciclo que retorna, imposibilidad de evadir el presente, buscar la salida, y así, la historia gira y gira. Lo que importa en todo este portentoso esquema es el hombre.
¿Cuál es la importancia de la novela El reino de este mundo en el conjunto de la obra narrativa de Alejo Carpentier?
El reino de este mundo fue la segunda novela de Carpentier. Según su propia confesión se debió a una casual circunstancia. En 1943, encontrándose en La Habana una famosa compañía teatral francesa, su director le propuso que lo acompañara a Puerto Príncipe, capital de Haití, próxima plaza donde debutaría la compañía. Aceptó la invitación y una vez allí, decidió recorrer el país, visitar sus lugares históricos entre ellos, la bellísima ciudadela de La Ferriére, la antigua Ciudad del Cabo. Le interesó especialmente la historia de Mackandal, personaje extraordinario y líder, en 1750, de la primera sublevación de esclavos que hubo en Haití.
Al radicarse en Venezuela en 1945 escribe la novela y la publica cuatro años más tarde. Su narración se sitúa en la segunda mitad del siglo XVIII y principios del XIX, cuando Haití todavía era colonia francesa. En esta etapa histórica ocurren acontecimientos de gran trascendencia, entre ellos la lucha por independizarse de la opresión colonial y las rebeliones de esclavos.
Debes recordar que las particularidades de este movimiento artístico literario están centradas en los excesos y en la misión de ser un arte para convencer y para entrar por todos los sentidos. En una ocasión Alejo Carpentier dijo que los hombres del continente americano somos auténticamente barrocos. Lo hacen posible la naturaleza, las selvas, el folclor y la religión de nuestro continente abarcado todo en la cultura de estos pueblos que también son producto de un proceso de transculturación donde la mezcla de razas y culturas da esa riqueza y matices.
Él abrió una vía literaria imaginativa y fantástica basada en la realidad americana, sus mitos e historia. Su lenguaje rico, colorista, majestuoso, influenciado por los españoles del Siglo de Oro y crea unos ambientes universales donde no le interesan los personajes concretos, ni profundizar en la psicología individual de sus personajes, sino que crea arquetipos: el villano, la víctima, el liberador de una época.
Debes saber el porqué del título del libro, para ello es válido recordar que este aspecto es un elemento significativo por cuanto induce a imaginar la situación narrada. En esta novela se expresa el desarrollo de los corresponden a una única realidad, donde el espacio ganado o perdido en la tierra es la verdadera posesión del ser humano, es su única verdad, alejado de toda ambición ultraterrenal. El título es un símbolo, un llamado a pensar en nuestra conducta, logros y riquezas espirituales mientras estamos vivos.
En el último parlamento de la obra aparece:
"(...) pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas (...) el hombre solo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el Reino de este mundo”.







