Cuba, nuestra isla.
El arte como expresión de una realidad.
![]() Literatura Cubana | Cuba, ¿quién no conoce este país? Cultura, idiosincrasia, mezcla de religiones, Revolución, sabor cubano como muchos afirman, es un anzuelo para todos los que la han oído mencionar. La belleza de las playas, el carisma del cubano, la solidaridad de un pueblo que es como una gran familia junto a las conquistas sociales son elementos que confirman la decisión de querer conocernos. Nuestra literatura ha contribuido enormemente a lograr este concepto, pues ha reflejado a través de todos los tiempos la hondura nuestra, las múltiples raíces que nos conforman. No por gusto contamos en nuestra historia literaria con Silvestre de Balboa, José María Heredia, Rafael María de Mendive, Plácido, Cirilo Villaverde, José Martí, la Avellaneda, el Cucalambé[1], el Indio Naborí y Nicolás Guillén . Estos son, entre otros, nombres que iniciaron e hicieron perpetuar la validez de nuestras letras. Cuba late en el mundo entero, gana importantes premios y es hoy faro cultural en más de una manifestación del arte. La danza, la plástica, el teatro, el cine, son muestra de ello, la cultura embriaga al pueblo y la sociedad cada día se esfuerza y capacita para convertirnos en un país culto y la lectura es fuente de saber inagotable, las instituciones cuidan y promueven la lectura. Una de las característica de la literatura cubana es la claridad gramatical, y sobre todo la musicalidad. El ritmo siempre ha estado bien definido. En realidad, en algunos poetas es tan importante el ritmo como el significado y esto gusta mucho en el mundo entero, hay poemas que al leerlos dan ganas de bailar. Pero en cuanto a la influencia del triunfo de la Revolución Cubana vale destacar que a partir de ella el escritor se convirtió en un centro de atención, las posibilidades de publicar se hicieron mayores y las de crear también. Es digno señalar que lo primero que se hizo después del 1 de enero de 1959 fue una campaña de alfabetización que posibilitó que todos los cubanos aprendieran a leer y a escribir, fue toda una revolución educacional. La creación de la UNEAC[2] y la Casa de las Américas[3] dio un salto cualitativo y cuantitativo en cuanto al conocimiento del mundo de nuestra literatura, y un poco más allá, la de América Latina y el Caribe. Entonces nombres como Roberto Fernández Retamar[4], Sergio Chaple, Nancy Morejón, Víctor Casáus, Carilda Oliver Labra,[5] Dulce María Loynaz, entre otros encumbraron nuestras letras. Muchos de estos escritores ya tenían literatura escrita cuando el triunfo revolucionario, pero la acrecentaron mucho más. La hicieron comprometida con el suceso de la Revolución. La literatura es rica en el cuento y la novela, Zenel Paz, Abel Prieto, Jesús David Curbelo están dentro de los que más los cultivan. Sin olvidar ni un momento la obra de Virgilio Piñera, José Soler Puig y Antón Arrufat. La poesía hace gala de ser bella, y la cuentística también. |
Aquí puedes consultar la revista La Jiribilla sobre la narrativa cubana actual.







