Unidad 4 La literatura medieval. Poema de Mío Cid. Giovanni Boccaccio: Decamerón

Los alumnos conocerán la literatura medieval mediante el estudio de dos obras que ilustran momentos culminantes de ese extenso y complejo período histórico: el Poema de Mío Cid y el Decamerón, de Giovanni Boccaccio, que muestran las características del Medioevo en el apogeo y descomposición del sistema feudal, respectivamente. Esta unidad contribuye a consolidar y enriquecer los conocimientos que los alumnos poseen sobre la épica, toda vez que deben estudiar el cantar de gesta y el cuento que figuran entre sus formas genéricas, a la vez que reafirman el valor de las culturas clásicas, cuya influencia se percibe claramente en la literatura y el arte del Medioevo italiano tardío.

VINCULAR CON 8VO GRADO El Poema de Mío Cid, que inaugura la literatura española, hará llegar a los alumnos algunas nociones sobre la historia de la lengua, que sentarán las bases para que continúen apreciando la evolución del español en otras obras de nuestro idioma. Una de las primeras consideraciones que debe hacer el profesor al enfrentar el trabajo con esta unidad es cómo dar tratamiento al panorama histórico cultural que aparece en los contenidos del programa. Como esta unidad comprende el estudio de dos obras literarias, el panorama general de la Edad Media particulariza en las épocas en que estas se enmarcan. Para tratar estos contenidos, el profesor puede utilizar la conferencia y orientar a los alumnos la toma de notas, las que confrontarían al final con el libro de texto. También puede utilizar la conversación heurística, partiendo de los conocimientos que tienen los alumnos sobre la sociedad feudal, o el trabajo independiente, mediante la búsqueda de información en el texto u otras fuentes. Lo importante es que el alumno llegue a caracterizar de forma general la sociedad medieval con sus particularidades en el arte y la literatura en la España de la Reconquista y en el Medioevo tardío italiano; aunque siempre es recomendable que esto se logre mediante el empleo de métodos productivos.

El trabajo consecuente con las ilustraciones sobre el estilo románico y gótico contribuirá a que los alumnos lleguen a comprender mejor las características de este período histórico-cultural.

Al realizar el estudio del Poema de Mío Cid, se debe destacar la influencia de la cultura árabe en España y por extensión en Cuba, mediante ejemplos de la arquitectura y, sobre todo, de voces procedentes de este idioma, lo que permitirá a los alumnos una mejor comprensión de lo que representó la Reconquista.

Por las características de esta obra y por tratarse de fragmentos poéticos, pudiera utilizarse el método de lectura creadora, partiendo siempre de una buena lectura expresiva por el profesor o un alumno

previamente preparado (se sugiere concebir la rotación de los estudiantes y la orientación con tiempo de anticipación para que se comprometan dentro de su formación como docentes con la realización de una buena lectura de forma expresiva). Este método puede combinarse con la conversación heurística y el trabajo independiente, y utilizar, además, como procedimiento, el relato del profesor o de estudiantes designados previamente para establecer los nexos entre los distintos pasajes analizados, aunque esto último no puede sustituir de ningún modo el análisis por los alumnos de los fragmentos que se seleccionen.

En el análisis literario del Poema de Mío Cid, debe partirse de lo ya conocido sobre el género épico y la epopeya. Un procedimiento válido es la comparación del héroe en ambas obras, así como de algunos recursos de la épica. La comparación u otra vía que se emplee, hará que los alumnos aprecien rasgos peculiares del cantar de gesta, como el carácter histórico-legendario de personajes y situaciones. Es conveniente que el profesor se refiera a algunos antecedentes históricos del poema como son los hechos que originan La jura de Santa Gadea, lo cual puede anteceder al análisis o insertarse en él. El profesor puede relatar cómo al morir asesinado Sancho II, ocupó el trono de Castilla Alfonso VI. Según la leyenda, el Cid con otros nobles exigió al nuevo rey juramento de no haber tomado parte en la muerte de su hermano. Este juramento se hizo en la iglesia de Santa Gadea, pero el rey Alfonso VI no perdonó al Cid esta humillación y, valiéndose de la acusación de que este no había entregado los tributos que le había pagado el rey moro de Sevilla, lo desterró.

Otro procedimiento para fundamentar la base histórica del poema puede ser la lectura expresiva del romance La jura de Santa Gadea, seguida de la explicación por el profesor del origen de las diferencias entre Alfonso VI y el Cid. El estudio del poema del Cid brinda la oportunidad de que los alumnos reafirmen sus conocimientos sobre la formación del castellano y aprecien la evolución que ha sufrido desde que apareció la primera obra literaria conocida en nuestra lengua.

El libro de texto de los alumnos ofrece tres cuentos del Decamerón, de Boccaccio, de los cuales uno debe ser analizado de forma independiente. Las características del cuento permiten que en su estudio pueda aplicarse la vía del desarrollo argumental que se basa en el análisis de episodios significativos siguiendo el orden en que suceden. También puede realizarse el análisis mediante una guía que contemple los elementos esenciales de contenido y forma. En el libro de texto se ofrece una que posibilita tanto el análisis de los alumnos guiados por el profesor, como el análisis independiente. Por supuesto, esta guía puede variarse o enriquecerse según el criterio del profesor.

El análisis de los cuentos del Decamerón debe apoyarse en los conocimientos que tienen los alumnos sobre el género. Ha de insistirse en el valor que tiene la narración en este tipo de obras, ya que se sabe que el cuento es una forma genérica de la épica. Es necesario establecer la comparación entre la epopeya, el cantar de gesta y el cuento, de modo que el alumno aprecie que el rasgo distintivo del género épico es su carácter narrativo, que se manifiesta de forma peculiar en las distintas formas genéricas. En cuanto a la valoración de esta obra de Boccaccio, debe evitarse que los alumnos hagan un análisis superficial de los cuentos estudiados. No es intención del autor moralizar al estilo didáctico medieval, sino reírse de los vicios y contradicciones de su época y exaltar las facultades del hombre, reflejo de una moral más sana y racional que anuncia una nueva concepción de la vida.

Del estudio de los datos biográficos de Boccaccio y del análisis de cuentos como , debe inferir el alumno que este autor usa la comicidad para fustigar los vicios y la corrupción de religiosos de su época.

Para lograr la comprensión eficiente, es necesario que el que lee sepa qué tiene que hacer con el texto cuando se enfrenta a él, lo que supone el dominio de estrategias de comprensión.

Se reflexionará con los alumnos acerca de qué son las estrategias de comprensión. Deberán llegar a la conclusión de que una estrategia es un esquema de actuación que permite obtener, evaluar y emplear la información. Se demostrará de forma práctica que el que lee cualquier texto realiza acciones que lo guían en la búsqueda y obtención de datos de interés, mediante la exploración cuidadosa del texto, y que constituyen sus estrategias de comprensión.

Para la profundización del profesor sobre los contenidos del tema, se caracterizarán las estrategias que, según Kenneth Goodman, facilitan la comprensión de los textos. Estas son:

  • Estrategia de muestreo: Permite explorar el texto (título, índice, resúmenes, etc.), para determinar de qué trata de manera general, cuáles son sus partes más importantes, qué tipo de texto es, quién es el autor, etc.
  • Estrategia de predicción: Permite anticipar ideas acerca del texto, luego de examinarlo. Desde que observamos el texto antes de leer, podemos hacer algunas anticipaciones o formarnos hipótesis sobre su contenido.
  • Estrategia de inferencia: Durante la lectura, nos damos cuenta de que hay ideas que el autor no expresa pero que podemos inferir. Las inferencias nos permiten completar la información, para lo cual nos apoyamos en los conocimientos que tenemos acerca del tema, la época, el autor, etc.
  • Estrategia de autocontrol: A medida que leemos, tratamos de constatar si lo que hemos comprendido es correcto, para lo cual verificamos la información obtenida.
  • Estrategia de autocorrección: Si estuviéramos equivocados, estamos a tiempo de rectificar.

Para ejercitar a los alumnos en la aplicación de las estrategias de comprensión se deberá seleccionar cuidadosamente un texto de cierta complejidad, que posea algunas incógnitas que los alumnos puedan descubrir de forma inferencial. Ellos deberán recurrir a sus conocimientos acerca del tema de que trata y apoyarse en su cultura general. Algunas palabras les pueden dar las pistas para identificar al autor, por lo que se les orientará tratar de encontrarlas. Deberán aplicar las estrategias anteriores, una vez leído el texto.

Unido al trabajo con las estrategias, se ejercitará al alumno en el análisis de las palabras clave de los textos, la determinación de los núcleos de significación y las redes de palabras, el descubrimiento de las relaciones de significación o relaciones semánticas (causa-efecto, paralelismo, relaciones temporales y espaciales, etc.), cuyo análisis resulta esencial para atribuirle significado al texto.

En la unidad anterior se inició el estudio de la estructura del sintagma nominal con el análisis de la función que en él desempeñan el sustantivo y el adjetivo; ahora se incorpora el pronombre, que en su función sustantiva puede ocupar el lugar del núcleo. Se hará notar que en ocasiones se comporta como un determinante que limita la extensión del sustantivo núcleo, con una posición fija en el sintagma nominal (podemos decir “Estas calles polvorientas” o “Estas polvorientas calles”, pero no “Calles estas polvorientas”). Los estudiantes deberán reconocer las distintas clases de pronombres y las funciones que desempeñan en la oración; se prestará especial atención a su valor anafórico (sustituir a otras palabras) como medio de cohesión en el texto. Puede ejercitarse la sustitución de sustantivos por formas del pronombre personal como sujeto o como complemento, así como la aplicación de este contenido en los textos construidos por los alumnos. Las prácticas que se realicen deben tener en cuenta la atención a algunas insuficiencias que en ocasiones se detectan, como por ejemplo, el mal uso de cuyo o lo relacionado con los nexos entre el pronombre y su referente (le por les, por ejemplo).

El trabajo con otros modificadores que pueden aparecer en el sintagma nominal (complemento preposicional, aposición, oración subordinada adjetiva o sustantiva) permitirá enriquecer la expresión de los estudiantes. Puede ejercitarse la ampliación de los sintagmas nominales, de manera que los estudiantes adviertan la precisión que se logra con la incorporación de diversos elementos como modificadores del núcleo. Puede verse en estos ejemplos: “Entonces habló Álvar (Álvar Fáñez; Álvar Fáñez, que era del Cid primo hermano)”; “Dante Alighieri fue un escritor (escritor importante; escritor importante en la literatura universal)”.

Como ejercicio, se les orientará seleccionar un tema o la situación comunicativa que sea de su interés, sobre el cual pueda escribir. Se sugieren las siguientes actividades:

El tema de la mujer se trabaja con sistematicidad. Selecciona una de las siguientes propuestas y te invitamos a que escribas sobre ellas:

l Los Condes de Carrión asumieron una posición variable como esposos. Explica tu opinión a partir del siguiente proverbio: “Todos los hombres estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde”.(mexicano)

l Tus estudiantes mañana serán madres y padres. Si puedes aconsejarlos desde ahora en cuanto al trato entre los miembros de la pareja, qué les dirías. Prepara una exposición sobre este tema.

 

El trabajo con las reglas de acentuación debe propiciar que los alumnos sean capaces de inferir estas a partir de variados ejemplos y de aplicarlas en los textos que construyan. Una variada ejercitación aparece en el capítulo Usos de la tilde, del Cuaderno de Trabajo de Ortografía correspondiente al grado. Se debe mantener la variante de elaboración de actividades ortográficas. Pueden utilizar como modelo los ejercicios presentados por el docente o de la bibliografía orientada. Pueden proponer actividades de la clasificación en que más dificultades tengan los estudiantes y otras con textos que mezcle las restantes clasificaciones. Otra opción es orientar el tratamiento a los acentos ortográficos y prosódicos.

 

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