Unidad 6 El Renacimiento. William Shakespeare: Romeo y Julieta

Con el estudio del Renacimiento inglés y su manifestación artística más sobresaliente, el teatro isabelino, se complementa y amplía la caracterización general de este movimiento que adquirieron los alumnos en la unidad anterior. De la producción teatral de William Shakespeare se ha seleccionado la obra Romeo y Julieta, por considerarse que aborda un tema de interés para los alumnos. Con el análisis de esta pieza de teatro se profundiza en el conocimiento que estos tienen sobre el género dramático y se presenta una de sus formas más significativas: la tragedia.

Un elemento significativo de esta unidad es que se estudia la traducción de Romeo y Julieta realizada por Pablo Neruda en 1964, lo cual añade a los valores imperecederos de la obra de Shakespeare, el de los aportes que le hiciera el poeta chileno, con el propósito de acercarla al espectador de habla hispana. Se impone, pues, también, la valoración del uso de la lengua que hace Neruda para interpretar a Shakespeare y el trabajo con los elementos de versificación española.

El estudio de Romeo y Julieta requiere del profesor una cuidadosa labor de autopreparación para abordar educativamente la temática amorosa que expone Shakespeare en el desarrollo de esta tragedia. Es necesario, por tanto, basarse en una concepción científica sobre las relaciones amorosas entre los jóvenes. Libros especializados publicados en Cuba como ¿Piensas ya en el amor?, de Henry Brückner y En defensa del amor, de Siegfried Schnabl, pueden apoyar la preparación del profesor. Claro que no pueden obviarse las circunstancias histórico-sociales en que se desenvuelve el conflicto dramático, las cuales difieren radicalmente de las de nuestra sociedad. Lo importante es que los alumnos perciban los valores morales y espirituales inherentes al sentimiento amoroso como parte de la personalidad del hombre.

Al arribar a esta unidad ya los alumnos han desarrollado habilidades para adquirir la información histórico-cultural propia del contexto en que se inserta la obra. Por ello se recomienda una forma de trabajo que propicie la independencia cognoscitiva y la aplicación de los conocimientos adquiridos con el estudio del Renacimiento. Una vía efectiva puede ser que el profesor oriente el estudio de lo que en este sentido aparece en el libro de texto, para que los alumnos expongan su esencia en la clase, y luego precisar, rectificar o ampliar la información ofrecida por estos. En cuanto a los contenidos de la unidad, es necesario que durante la lectura y análisis de la obra el alumno profundice en el género dramático al adquirir el concepto de tragedia, forma que solo es posible comprender plenamente cuando se conoce el desenlace. Para realizar el estudio de la obra, una de las vías que puede emplearse es la del análisis contenido-forma, con énfasis en el sistema de personajes y tomando como eje a los protagonistas, lo que no implica que otros componentes (argumento, estructura, lenguaje literario) dejen de trabajarse.

Por tratarse de una obra dramática, es necesario que en el desarrollo de su análisis se incluya la lectura dramatizada o la “puesta en escena” de los pasajes seleccionados, lo que puede estar apoyado por la utilización de una guía que facilite la caracterización de los personajes. En la medida en que se adentren en el análisis de los personajes y de los elementos del contenido-forma, los alumnos serán capaces de formular el tema y las ideas esenciales de la obra. Es importante que los estudiantes perciban las ideas del humanismo renacentista del autor al mostrar la osadía y sinceridad de Romeo y Julieta, símbolos de lo nuevo frente a la vieja rivalidad de sus familias, que no solo daña a estas, sino al conjunto social formado por los ciudadanos de Verona.

El análisis de los personajes pone de manifiesto también las peculiaridades del modo de hablar de cada uno de ellos, por lo que el profesor, durante la lectura o representación de las escenas, atenderá estas variadas formas de expresión. Así, la lectura o representación de los parlamentos de un personaje como Romeo debe contemplar los rasgos de su carácter y sus diversos estados emocionales. Se hará notar a los alumnos que la traducción de Neruda, siguiendo el estilo de Shakespeare, combina el verso y la prosa, reservada esta última para la intervención de los personajes de extracción popular como el ama y los criados, aunque sin disminuir el valor artístico de una u otra forma de expresión.

Los alumnos deben ser capaces de valorar lo novedoso, rico y flexible del lenguaje de Neruda que, apoyándose en su dominio de nuestra lengua, consigue aproximar esta obra al espectador actual de habla hispana, sin apartarse de la intención artística de William Shakespeare. Los pregones deben ser objeto de análisis especial, pues hay en ellos riqueza lexical por la inclusión de voces de la norma hispanoamericana como maíz y bananas, alusión a otros contextos culturales como Samarcanda, hasta la invención de palabras como Paparandanga que, sin tener un significado preciso, evocan la sonoridad de las lenguas orientales y logran crear un ambiente exótico al inicio de la obra. Se insistirá en que la intención de Neruda como traductor no es apartarse del estilo shakesperiano, sino dar su equivalente en nuestra lengua, aunque, como en toda buena traducción, incorpora elementos que enriquecen el sentido del original.

Entre los objetivos de la unidad aparece: Recitar versos memorizados. Este puede contribuir al tratamiento previo a la construcción de textos. Cada estudiante puede seleccionar el autor y el tema para ponerle alma, corazón y vida al texto o poema. El docente debe advertir el estudio cuidadoso del poema para la transmisión del mensaje con la carga expresiva que lleva, la relectura, la práctica frente al espejo y/o la grabación para pulir los problemas que se presenten.

Tratamiento de la construcción de textos

En esta unidad la práctica de la construcción de textos estará relacionada con el estilo coloquial o conversacional. Se sugiere la comprensión y análisis de textos modelos en este estilo. Estos pueden ser entrevistas, cartas familiares, etc. Se recomienda la creación de situaciones comunicativas para llevar a cabo la práctica de la conversación y el debate sobre temas de interés juvenil. Cada equipo puede seleccionar un criterio y defenderlo o refutarlo con argumentos sólidos. Se pueden presentar los siguientes criterios para que se propicie el intercambio entre los estudiantes:

1. Las relaciones amorosas constituyen un tema polémico y necesario.

  • Algunos plantean que el primer amor es tan bello y apasionado que supera cualquier frontera;
  • Debemos tener una sola pareja, aunque no se corresponda con el ideal de amor que aspiramos;
  • Debemos tener una única pareja para mayor estabilidad;
  • Necesitamos muchas experiencias para poder seleccionar la verdadera pareja;
  • No podemos abrir nuestro corazón antes de apreciar la conducta de la futura pareja;
  • Persuadir a la familia ante los intereses de la pareja sobre la base de amar y respetar es una necesidad.

2. ¿Cómo son los Romeos y Julietas cubanos actuales?:

  • ¿Tolerantes?
  • ¿Agresivos?
  • ¿Románticos?
  • ¿Rebeldes?
  • ¿Impositivos?
  • ¿Persuasivos?

3. A veces preferimos escribirle a nuestra pareja para reafimar o renovar los sentimientos que nos unen. Piensa qué le dirías, cómo lo escribirías yconstruye sobre esa base tu texto. Regala tu amor por escrito.

Es importante que el docente tenga presente que las ideas que se manifiestan estén en correspondencia con nuestros principios y que sepan que sus estudiantes deben dar un tratamiento educativo al tema. Se puede orientar la elaboración de situaciones comunicativas que evidencien este futuro proceso.

Tratamiento de las estructuras gramaticales

Aunque en niveles precedentes se ha estudiado la conjugación española, se hace necesario reforzar este contenido; los estudiantes deberán reconocer formas verbales e identificar en ellas sus morfemas, a fin de utilizar adecuadamente las formas que correspondan a las diferentes situaciones comunicativas Por otra parte, se insistirá en el análisis de la significación de los modos verbales y de las relaciones temporales en el texto, de acuerdo con la intención comunicativa del autor (compárese la diferencia entre “Haré lo que usted manda” y “Haré lo que usted mande”). Debe recordarse que los tiempos verbales no son valores fijos, sino modificaciones relativas del concepto verbal dentro de las conexiones temporales de la oración en que figuran. Finalmente, se realizarán prácticas encaminadas a reconocer y a utilizar en textos los valores que adquieren algunos tiempos verbales en el acto comunicativo.

Tratamiento ortográfico

La ejercitación sobre el uso de las mayúsculas debe abarcar el reconocimiento de las diferentes reglas en ejemplos dados y, sobre todo, su empleo práctico en la construcción de diferentes textos, para lo cual las actividades contenidas en el capítulo correspondiente del Cuaderno de trabajo de Ortografía serán de gran utilidad. Se debe mantener la variante de elaboración de actividades ortográficas. Pueden utilizar como modelo los ejercicios presentados por el docente o de la bibliografía orientada. Pueden proponer actividades para los diferentes usos de las mayúsculas y otras de integración con los contenidos de las unidades anteriores. Otra opción es orientar por equipos para el tratamiento a los usos con mayores dificultades.

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