Unidad 7. El Barroco en la literatura de habla española. Luis de Góngora, Francisco de Quevedo y Sor Juana Inés de la Cruz

Los alumnos deben apreciar el Barroco como un momento dentro del arte y la literatura que abarca todas las manifestaciones artísticas. En esta unidad se estudian las características de este movimiento en España e Hispanoamérica en el siglo XVII. Esta es la primera unidad del grado en la que los alumnos se ponen en contacto con el género lírico. El estudio de las obras que se incluyen en ella permite a los estudiantes apreciar las principales características de la lírica barroca, a la vez que conocer sus figuras más representativas en nuestra lengua: Góngora y Quevedo, de España, y Sor Juana Inés de la Cruz, de México.

Esta unidad, por sus características, ofrece grandes posibilidades para la práctica de la lectura expresiva, la aplicación de los conocimientos de versificación española ya adquiridos y para el análisis de elementos de historia de la lengua. El profesor puede presentar el panorama del Barroco mediante una conversación heurística, apoyándose en láminas, cuadros o diapositivas, o incluso música, si dispone de medios y conocimientos en este sentido. También podría presentar algunas situaciones problémicas a las que los alumnos encontrarían respuesta al finalizar el panorama, como por ejemplo: siendo el arte barroco fruto de la crisis del siglo XVII, ¿es este un arte decadente?

En este panorama deben trabajarse las ilustraciones del libro de texto, comparándolas con las de períodos históricos ya estudiados y otras que estén al alcance del profesor. Podrán mostrarse obras arquitectónicas de Juan Lorenzo Bernini y Francisco Borromini (italianos), de Juan B. Herrera, los Churriguera, Narciso Tomé y Francisco Casas (españoles) o de Jacques Lemercier y Le Notre (franceses). De la pintura, podrían presentarse cuadros de los españoles Francisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo, Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, además de Pedro Pablo Rubens (flamenco) y Rembrandt (holandés). En escultura, obras de Bernini (italiano), Juan Martínez Montañés, Alonso Cano y Pedro Mena (españoles).

Una vez analizadas las características barrocas en las artes plásticas, podría realizarse la lectura de un fragmento de una obra literaria de este período (que no fuera objeto de estudio) como la Fábula de Polifemo y Galatea o Mientras por competir con tu cabello, ambas de Góngora, para que los alumnos observen cómo en estas se reflejan los mismos rasgos, pero a través de las palabras y la sintaxis, y al mismo tiempo aprecien la vinculación de la literatura con el resto de las manifestaciones artísticas.

En el panorama el profesor debe insistir en que el Barroco es el arte de la monarquía absoluta y de la Iglesia en un período de crisis, en el instante en que es necesario imponer por la fuerza el poder real y el eclesiástico, y se caracteriza por un extremado afán de creación e innovación, enriquecido por la erudición y la imaginación. Aunque se presente el concepto general de este movimiento artístico desde el punto de vista conceptual y formal, es bueno señalar que su caracterización, especialmente en lo literario, se irá realizando en la medida en que los alumnos se pongan en contacto con los autores y obras objeto de estudio.

Los poemas que se sugieren en esta unidad deben estudiarse teniendo en cuenta la vía de análisis del contenido y la forma. Pueden utilizarse para ello diferentes métodos y formas de organización de la docencia. En el primer poema que se seleccione, el profesor puede demostrar cómo se hace el análisis literario de una obra lírica, destacando los pasos que deben seguirse; en el segundo, puede realizar el análisis literario conjuntamente con los alumnos, empleando la conversación heurística y en el tercero, pudiera emplear la variante del análisis literario realizado de forma independiente por los alumnos mediante una guía, la cual podría trabajarse de forma individual o por equipos. Durante el análisis de estos poemas, se profundizará en los conceptos de tema e idea al hacer notar que en los tres aparece un mismo tema, pero tratado de forma diferente por sus respectivos autores. Se aplicarán, asimismo, los conocimientos sobre versificación española que ya poseen los alumnos al medir y denominar versos, señalar y clasificar la rima y reconocer el tipo de estrofa. Sería, además, muy provechoso invitar a los alumnos a componer un poema inspirándose en el tema amoroso.

La prosificación de un poema constituye una actividad escrita de gran utilidad para los estudiantes. Puede realizarse oralmente primero y por escrito después.

Tratamiento de la construcción de textos

En esta unidad se llevará a cabo la práctica de la redacción de textos científicos. Se debe partir de la lectura, comprensión y análisis de textos modelos en este estilo, a fin de que los alumnos descubran sus características esenciales: objetividad, exactitud e impersonalidad. Podrían reconocerse otras características, como el empleo de una terminología propia de cada ciencia, el uso de citas directas o indirectas, de alusiones, de parafraseos y aclaraciones, etc. Los propios panoramas histórico-culturales del libro de texto, textos de otras asignaturas o materiales de divulgación científica podrían utilizarse como modelos.

Los alumnos podrían redactar un informe de lectura, ponencia o artículo a partir de los modelos presentados. Seleccionarían el tema y profundizarían en él para desarrollar un trabajo rico en ideas. En la elaboración del texto se tendrán en cuenta aspectos esenciales de su estructura. Se podrá realizar una actividad de presentación de los trabajos, que puede consistir en un simposio, una mesa redonda u otra que el profesor entienda pertinente, y que permita a los alumnos asumir el rol del científico. Puede solicitarle a los estudiantes que preparen una exposición sobre la especialidad pedagógica. Se le orientará, en este caso, la consulta del “Ideario Pedagógico de José Martí”, la “Pedagogía de la ternura” de Lidia Turner y Balbina Pita, “Compendio de Pedagogía” del compilador Gilberto García para prepararse. Pueden anotar citas textuales que leerán para apoyar sus ideas y opiniones. Es importante recordar el uso del vocabulario de la especialidad. Alrededor de esa idea deben elaborar su tema. También puede utilizarse como ejemplo informes de otras asignaturas realizados por estudiantes para alertarlos sobre los posibles errores o los más frecuentes.

Tratamiento de las estructuras gramaticales

Los contenidos relativos a las irregularidades verbales han sido ampliamente estudiados en Secundaria Básica; se retomarán para corregir errores que pueden ocurrir en la expresión de los estudiantes al emplear formas verbales que presenten algunas irregularidades (“andé” en lugar de anduve, por ejemplo). Igualmente deben analizarse las llamadas irregularidades aparentes, por su incidencia en la ortografía de los estudiantes.

Tratamiento ortográfico

Aunque la práctica ortográfica debe incluir en cada una de las unidades el trabajo con diferentes grafemas, en esta se insistirá de manera particular en las reglas ortográficas para el uso de la c, s, z, x, mediante ejercicios variados de reconocimiento completamiento y construcción que pueden hallarse en el capítulo final del Cuaderno de trabajo de Ortografía, décimo grado. Se debe mantener la variante de elaboración de actividades ortográficas. Pueden utilizar como modelo los ejercicios presentados por el docente o de la bibliografía orientada. Pueden proponer actividades para los diferentes usos de la c, s, z, x según el grafema o los grafemas en que presente(n) más dificultad(es) los estudiantes. En este caso pueden diseñar juegos didácticos para competencias ortográficas en el grupo.

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