Unidad 8. El Clasicismo francés. Moliere: Tartufo

Con el estudio de esta unidad el alumno completa y amplía sus conocimientos sobre el concepto de clasicismo, al conocer las características del siglo XVII francés, su repercusión en las letras y el aporte fundamental del teatro a la literatura del Clasicismo francés. Esta unidad brinda, además, posibilidades para que el alumno consolide lo aprendido sobre el género dramático y adquiera nuevos conocimientos con el análisis de la comedia Tartufo. El estudio de esta obra permitirá conocer los principales rasgos de la comedia como forma del género dramático y su importancia para desentrañar agudos conflictos de la vida. Al culminar el análisis el alumno deberá estar en condiciones de establecer la comparación con la tragedia y arribar a conclusiones sobre los aspectos esenciales del género dramático.

Para la asimilación del concepto de Clasicismo francés es necesario apoyarse en los conocimientos previamente adquiridos por los alumnos sobre el Clasicismo grecolatino y el renacentista, de manera que puedan, a partir de sus regularidades, explicar cómo en diferentes períodos históricos podemos encontrar la permanencia de un estilo clásico. Para el estudio de Tartufo, al igual que en Romeo y Julieta, puede emplearse el análisis contenido forma a partir del sistema de personajes. La guía que aparece en el capítulo correspondiente del libro de texto u otra similar que elabore el profesor, utilizada creadoramente, puede servir de orientación para realizar la actividad.

Siguiendo la trayectoria del personaje Tartufo, el alumno podrá determinar el argumento y estructura de la obra, enunciar el tema y la idea, distinguir los rasgos que definen su estilo. Debe llamarse la atención sobre el género de la obra, para que puedan apreciar cómo la concepción de los personajes responde a las peculiaridades del teatro, es decir, que se les conoce por lo que muestran o dicen en escena y no por la presentación que nos haga un narrador. Esto permitirá explicarse por qué no hay descripción física de Tartufo y cómo su apariencia hay que inferirla de determinados detalles que la obra ofrece. Debe prestarse especial atención a los diálogos como elemento esencial para conocer los rasgos que caracterizan a los personajes, y a partir de ello establecer la relación entre lo que dicen y hacen. En este análisis el alumno debe arribar a conclusiones sobre los móviles de los personajes y los mecanismos utilizados para lograrlos; en el caso de Tartufo deben referirse a la ambición, el deseo de riqueza, que trata de alcanzar mediante la simulación y la hipocresía.

El análisis del sistema de personajes en función del protagonista les permitirá conocer, además, cómo se alinean las fuerzas dentro de la obra, aspecto esencial para comprender el conflicto. Es importante que valoren los rasgos de la comedia presentes en esta obra, en particular la utilización de recursos propios de dicha forma genérica como el humor, la sátira y la ironía. Otra variante de análisis contenido-forma que puede utilizarse es la de seguir la estructura de la obra. La división en actos y escenas será el punto de partida, teniendo en cuenta que es una obra del género dramático. Durante el análisis el alumno deberá valorar la importancia de los actos y escenas en función del tema e idea de la obra, de la caracterización de los personajes y del desarrollo general de la acción. Es conveniente insistir en que la vía que el profesor seleccione presupone que en el propio proceso de análisis estén presentes las otras, aunque no con carácter predominante, y se tengan en cuenta todos los elementos de contenido-forma de la obra literaria.

 

A continuación se ofrece una breve referencia de escenas o actos que deben destacarse en el estudio de la obra, independientemente de la vía de análisis que se escoja:

El acto I es ilustrativo para que el alumno obtenga una caracterización indirecta del personaje Tartufo a través de las opiniones que sobre él emite el resto de los personajes.

En el acto III, escenas 1 y 2, aparece Tartufo por primera vez, y se da a conocer por la conversación que sostiene con Dorina y Elmira. Este acto es clave porque permite conocer a Tartufo tanto por lo que dice como por lo que hace.

En el acto IV, la escena 5 marca un momento de ruptura en el curso de la acción, cuando Orgón comprueba el interés amoroso de Tartufo por su esposa, y en la escena 8 de este mismo acto se conoce la traición de Tartufo.

En el acto V, las escenas 7 y 8 resultan claves para comprender la unidad de la obra, pues en ellas se determina el valor y la significación de las escenas que le han precedido. Estas escenas prueban el significado de la idea de la obra: desenmascarar y castigar a los hipócritas y oportunistas.

Cualquiera que sea la vía que el profesor seleccione, el análisis contenido-forma debe permitir: determinar el conflicto de la pieza, distinguir los rasgos principales del carácter de los personajes y los motivos de sus acciones, conocer los cambios que se producen en el curso de la acción y comprender el desenlace. El estudio de Tartufo debe permitir también que el alumno llegue a conclusiones acerca de por qué esta pieza teatral es representativa del Clasicismo francés y del Clasicismo en general. En el desarrollo de la unidad el profesor podrá utilizar diferentes medios de enseñanza, como fotos del autor y de la puesta en escena de sus obras, láminas, diapositivas o filminas con imágenes de la época de Luis XIV y las propias ilustraciones del libro de texto que contribuyen a completar la información sobre contenidos esenciales de la unidad. También, si fuera posible establecer las coordinaciones para que los alumnos vieran la película Molière, sería recomendable no sólo como disfrute estético, sino como una valiosa vía para corroborar su visión sobre el autor y la época.

Tratamiento de la construcción de textos

En esta unidad se promueve la creación de textos artísticos. Teniendo en cuenta que se ha trabajado con un texto dramático, sería oportuno que los estudiantes se ejercitaran en la producción de sencillos guiones o en la creación de textos en los otros géneros. Es conveniente el trabajo en colectivo, el análisis de los textos para ver sus posibilidades dramáticas y de representación, para lo cual las clases se pueden concebir como talleres de creación. Los alumnos pudieran visitar en este curso salas de teatro para ver la puesta en escena de diferentes obras y pueden llevar a cabo el montaje de Romeo y Julieta u otra obra que pueda ser representada en alguna actividad importante de la escuela.

Estructuras gramaticales

En esta unidad se propone realizar una ejercitación amplia y variada que resuma los aspectos relacionados con las estructuras lingüísticas tratadas en el grado. Se seleccionarán textos en diferentes estilos funcionales y formas elocutivas para llevar a cabo su análisis integral.

 

Tratamiento ortográfico

El trabajo con los grafemas c, s, z, x, continúa ejercitándose en esta unidad, pero ahora en palabras homófonas y parónimas, para lo cual se sugiere utilizar el método de análisis por contraste y similitud en ejercicios variados que aparecen en el Cuaderno de trabajo de Ortografía. Se debe mantener la variante de elaboración de actividades ortográficas. Pueden utilizar como modelo los ejercicios presentados por el docente o de la bibliografía orientada. Pueden proponer actividades con homófonos y parónimos para la c, s, z, x en general o según el grafema o los grafemas en que presente(n) más dificultad(es) los estudiantes. En este caso pueden diseñar juegos didácticos para competencias ortográficas en el grupo.

 

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